El Siglo de la Luz
El significado de la adversidad
El nuevo modo de vivir del hombre en la “Era de Oro” venidera dependerá de una actitud completamente nueva, no sólo hacia Dios, sino hacia el prójimo y también hacia aquellas tribulaciones, pernas y desavenencias que le sobrevienen a su paso por los senderos terrenales.
Estas tribulaciones, desavenencias, sufrimientos y penas tienen, dentro de la Fe bahá'í, el significado de pruebas. Ellas pueden afrontarse de tal manera que sirvan como peldaños para escalar el sendero del progreso espiritual del hombre, y no como obstáculos en su recorrido. Para ello, es necesario comprender el propósito del Todopoderoso al someternos a ellas, como se verá en las páginas de este ensayo.
Kitab-i-Aqdás, El Libro Más Sagrado
Entre el más de un centenar de volúmenes de Escrituras Sagradas de Bahá’u’lláh, el Kitáb-i-Aqdas reviste una importancia singular. «Reconstruir el mundo entero» es la misión y el desafío de Su Mensaje, y el Kitáb-i-Aqdas constituye la Carta de la futura civilización mundial que Bahá’u’lláh ha venido a erigir. Esta edición, especialmente cuidada, incluye algunos textos revelados por Bahá’u’lláh que complementan el Kitáb-i-Aqdas, respuesta y preguntas, la sinopsis y codificación de las Leyes y Disposiciones, y un compendio de notas.
Kitab-i-Iqán, El Libro de la Certeza
El Kitáb-i-‘Iqán, según palabras de Shoghi Effendi, «establece la unidad de los profetas, la universalidad de su Mensaje, la identidad de sus enseñanzas fundamentales, la santidad de sus escrituras y el doble carácter de su rango; denuncia la ceguera y perversidad de los teólogos y doctores de todas las épocas; cita y elucida los pasajes alegóricos del Nuevo Testamente, los versículos del Corán y las enigmáticas tradiciones de Muhammad que han dado origen a esos malentendidos, dudas y animosidades que han dividido y han mantenido separados a los seguidores de los principales sistemas religiosos del mundo […]».
La Proclamación de Bahá’u’lláh
Llamamiento a los reyes, gobernantes y líderes religiosos del mundo.
Durante su confinamiento en Constantinopla y Adrianópolis (1863-1868), Bahá’u’lláh se dirigió a los más poderosos reyes, gobernantes y eclesiásticos del mundo para anunciarles el alba del nuevo Día de Dios, y les urgió a levantarse y servir al proceso de unificación de la raza humana. Bahá’u’lláh les invitó a colaborar en la realización de lo que llamó la Paz Más Grande, un orden mundial caracterizado por la unidad y animado por la justicia divina. El llamamiento no provocó ninguna respuesta por parte de los gobernantes del siglo XIX, pero el Plan de Dios sigue en marcha.La promesa de la paz mundial
Este mensaje, divulgado por todo el mundo y entregado a las autoridades de cada país en 1986 (Año Internacional de la Paz), analiza las causas que han impedido hasta ahora alcanzar la secular meta de la paz mundial y diseña el proceso que se ha de seguir para convertir este planeta en una sola nación sostenida por los pilares de la paz y la unidad.
La puerta abierta
Todas las cosas en la vida cambian, algunas veces lentamente y otras rápidamente. Nosotros no notamos los cambios graduales, pero los cambios repentinos vienen como un golpe grande. Frecuentemente nos deja atónitos o llenos de dolor. La muerte viene de repente, pero como el nacimiento, la muerte es una puerta abierta a una nueva y más grande vida.


